¿Qué sabes sobre el herpes labial?

¿Qué sabes sobre el herpes labial?

El herpes labial es una afección viral que produce en el paciente que la padece, lesiones molestas y poco estéticas. Se le conoce también como herpes febril o calentura.

Cabe decir, que las aftas en la boca son una enfermedad diferente: aparecen en las mucosas y encías y no son ampollas sino úlceras de fondo amarillento. Estas llagas en la boca no tienen origen viral y no son contagiosas.

¿Qué causa el herpes labial?

El agente causal es el virus del herpes simple o VHS. Existe la variedad VHS-1 que causa el herpes labial, y VHS-2 que causa el herpes genital.
Normalmente, el herpes aparece por primera vez en niños o adolescentes. El contagio se produce por contacto directo con las lesiones o la saliva de la persona infectada o al compartir utensilios.

Si las úlceras supuran, el herpes labial está en su fase más contagiosa, por lo que deben mantenerse estrictas normas de higiene para evitar posibles contagios.
Cuando la lesión se cura, el virus permanece inactivo, ubicado en las células nerviosas de la piel de la cara. Según los últimos datos, el 80 % de las personas están contagiadas, pero la mayoría no presentan síntomas.

En la mayoría de los casos, el paciente podrá padecer recidivas de este padecimiento. La reaparición de los brotes puede ser causada por algunas enfermedades comunes como un cuadro gripal, fiebre, fatiga, exposición al sol o al viento, menstruación, estrés o deficiencias del sistema inmunitario.

Síntomas del herpes labial

Los brotes de herpes suelen reaparecer periódicamente en el mismo lugar, siendo los sucesivos menos severos y con una duración más corta. El síntoma más característico es la aparición de las “típicas” ampollas.

El brote se presenta en varias etapas: Primero aparece una sensación de picazón o de hormigueo en los labios, sintomatología que el paciente reconoce fácilmente y relaciona con el herpes de forma inmediata si ya lo ha padecido con anterioridad. Posteriormente, se presenta en la zona de la boca, una lesión dura, enrojecida y dolorosa.

Finalmente, sobre ésta zona, salen pequeñas ampollas llenas de líquido (recordemos que es la fase aguda y más contagiosa); generalmente se ubican en el borde del labio, donde la mucosa se une con la piel. También pueden aparecer en la cara o en los alrededores de las fosas nasales, no siendo tan frecuentes estas localizaciones.

Estas ampollas crecen y confluyen para luego abrirse: se forma entonces una llaga que supura un líquido transparente para finalmente formarse una costra, en esta fase, la lesión comienza a cicatrizar.

En los primeros brotes los síntomas del herpes labial pueden ser también fiebre, ganglios linfáticos aumentados de tamaño, dolor de garganta y cefalea. Por lo que es imprescindible acudir al profesional para que diagnostique correctamente esta patología.

Tratamiento del herpes labial

Es importante saber cómo curar el herpes labial. Existen tratamientos antivirales que pueden tomarse por vía oral o aplicarse localmente como pomadas o geles.
Estos tratamientos atenúan los síntomas, aceleran la cicatrización y hacen que los brotes sean menos frecuentes. Las lesiones tardan de dos a cuatro semanas en curar, pero insistimos en nuestra recomendación: Lo primero que debe hacer el paciente que sufre un herpes labial por primera vez, es acudir a su médico de confianza para que diagnostique e instaure el tratamiento adecuado para esta enfermedad.

Prevención

Lo mejor para prevenir el herpes es evitar compartir utensilios de uso personal (vasos, cubiertos, maquinillas de afeitar, etc.), la higiene es un factor fundamental e imprescindible en estos padecimientos.

Otro punto importante es el mantenimiento de una buena salud general, evitar el estrés y proteger la piel y mucosa de los labios de las temperaturas extremas, el sol, o el viento, es importante para evitar la sequedad de la zona.

Es muy importante visitar al dentista ante cualquier mínima lesión en la boca. El correcto diagnóstico y tratamiento en las fases iniciales de cualquier enfermedad relacionada con la boca, puede evitar complicaciones con otras patologías más complejas de tratar.

Recuerda: Ante cualquier lesión en la zona de la boca, acude a tu dentista.